lunes, 3 de octubre de 2011

El odio que crece dentro de mí.

Sorpresa para muchos, no es una nota convencional, digamos que siempre fui una persona a la que no le gusta ser monótona, y como tengo un lado 'gracioso' (por no decir hijo de puta), me levante con ganas de romper el Status Quo del Blog, y darle un espacio a la comedia, que es algo que hoy en día hace mucha falta en nosotros, admitámoslo, estamos hechos unas ortivas.

En fin, muchos dirán, por qué ese título entonces? Espera a terminar de leer, salame...

Yo creo que ese odio, nace a partir de algo cotidiano, de algo que muchos viven diariamente, ya que es algo totalmente necesario para TODOS en algún momento, para unos más que a otros, pero creo que el sentimiento se comparte. Ese odio que nace destinado... al colectivo.

¡Créanme! Hoy realmente me di cuenta de lo mucho que odio ese tubo andante de sufrimiento, desde la parada hasta que me bajo, algunos dirán, 'es algo re útil ché! gracias a el nos transportamos y bla bla bla'. Mira, a esta altura del año, si me das a elegir entre viajar en bondi o trotar desde mi casa hasta mi colegio descalzo en brasas, elijo la uno. No solo soy yo o las personas que viajan, sino que miles de leyes de Murphy me dan la razón...

Si no me creen, sigan leyendo, para saber lo que vivo cada día y no solo yo, sino que todos los que usamos este invento del mismísimo Satanás.

Todo empieza cuando llegamos a la bendita parada, en la cual si hace calor no va a haber ni una puta sombra, y si hace -10º C obviamente el viento a la cara sin una pizca de Sol. Acá prácticamente depende de la onda que tengas, o lo que aguantes mejor dicho... ya que siempre esta el muy hijo de puta acolito del diablo, comúnmente llamado 'Colectivero', que a la hora de querer llegar tarde, parece que tienen turbo los colectivos, pero si saliste tarde... Ay si saliste tarde... 'Fuera de servicio', Doble fila, no te ve, o porque no cortamos por lo sano? Como el colectivo le fue mal anoche con la mujer pasa de largo y no solo eso, podes ver la cara de satisfacción al pasar delante de tuyo, que casi se le escapa una risa digna de malvado de la película.

Luego de un gran aguante en la parada, llega el momento iluminado en el que un colectivero se digna a pararte, y acá tenes que venir preparado... Créeme que si alguien te dijo que un boleto sale más barato de lo que usualmente lo sacas, ¡NO LE CREAS! porque vas a ir con esas justas monedas para volver a ver la cara de satisfacción al saber que no llegas ni con las monedas de 0,05... O te tragas tu orgullo (peor si sos hombre) o te bajas y rezas para que el próximo no sea tan hijo de puta. En fin, la humillación que vas a sentir te va a seguir durante toda la tarde, te lo aseguro, y más si es con el que siempre viajas.

Pasado el momento del boleto, llega el momento de una reflexión... Hoy en DIA no existe el respeto en el colectivo. Hoy ni siquiera en los asientos te respetan! Es típica, vas a las 7:00 AM re dormido, música a todo lo que da, abrís los ojos y tenes un bulto del que NO queres saber nada delante tuyo. Si logras sentarte claro esta! Ya de por si los primeros asientos están totalmente prohibidos, ya que es fija, te sentas y se sube el geriátrico para hacerte sentir como un pelotudo por sentarte en los asientos reservados. O te haces el dormido por la paja de levantarte, quedas como el orto, pero vas cómodo, o quedas como un falso caballero, y encima, vas parado.

Pero bueno, vamos a ser realista, hoy en día, si sos adolescente especialmente, es difícil sentarte. Las 'mujeres mayores' (viejas del orto) nunca faltan, que creen que absolutamente todo el colectivo es suyo. Créeme que podes estar en la esquina del universo Almirante Brown, y te van a pedir el asiento igual! Y si no tenes ganas de empezar una pelea sin sentido (ya que no importa que argumento les des, siempre te van a cagar con el de 'Estos pibes son unos maleducados') tenes que cederle la victoria, esperando que por lo menos se salga un resorte, para que aprendan.

Aunque no hay nada peor que ir parado. Antes era respetuosa la gente, te pedía permiso y perdón y si te chocaba, o se caía... ahora ESTA. Te apoyan, te voltean, te rompen las mandíbulas, sufrís múltiples-orgasmos involuntarios, una locura. Pero claro, el colectivero que es el primero en pedir espacio va lo mas tranquilo, con su asiento con bolitas de madera, ventilador o campera, chocho de la vida, cagandose de risa en nuestras caras. Les aseguro que si no se sientan, no hay mejor alivio que bajarse del colectivo luego de 40 minutos de sufrimiento puro, pero bueno, la vida es asi, y cualquier día de estos me compro una bicicleta.

Podría nombrarle mil hechos más, pero creo que con esta queda bastante claro lo que es el día diarios, para todo aquel que tenga que viajar en un colectivo que se llena SIEMPRE.

¡Espero haberle sacado una sonrisa, y que la usen para reirse mientras van en el colectivo!

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